Tiendas físicas

Es fundamental conocer los derechos en compras

Es fundamental conocer los derechos en compras

Cuando un consumidor o consumidora entra por la puerta de un establecimiento con el objetivo de hacer una compra, debe ser consciente de que tiene una serie de derechos en compras y es preciso defenderlos.

Todos los establecimientos comerciales deben emitir un documento que acredite que la compra se ha realizado o que se ha pagado por un servicio prestado. En este documento, que puede ser un ticket o una factura, debe venir el número de factura, número de serie, NIF e identificación del vendedor, impuestos aplicados, fecha, identificación del producto o servicio comprado e importe de la compra. Si el consumidor desea factura en lugar de ticket de compra, debe indicarlo a la vendedora o vendedor.

Garantías de los productos

Tras comprar un producto, los consumidores pueden ejercer sus derechos de reparación y sustitución o resolución y rebaja del precio cuando haya surgido algún problema con el producto comprado. Los plazos para ejercitar estos derechos en compras como consumidores son los siguientes:

  • Dos años, en los que quien vendió el artículo responderá por los problemas de funcionamiento del artículo comprado.
  • Durante los seis meses posteriores a la compra hay presunción a favor del consumidor de que, si hay incidencias, es a causa de un defecto de origen. Pasado este plazo la empresa fabricante o vendedora puede exigir que el consumidor o consumidora pruebe que la incidencia se debe a un defecto de fabricación.

La reparación y sustitución del producto serán siempre gratis y la vendedora o vendedor debe efectuarlas en un plazo de tiempo razonable. Si el consumidor no puede exigir la reparación o sustitución, por ser desproporcionadas o imposibles, entonces la parte vendedora debe ofrecer una rebaja del precio o la devolución del dinero a cambio del producto defectuoso.

En los productos que tienen un periodo de vida normalmente largo (coches, aparatos informáticos, electrodomésticos…), la parte adquiriente tiene derecho a recibir los servicios del servicio técnico y a los repuestos que sean necesarios durante, como mínimo, cinco años a partir de la fecha en la que el producto haya dejado de fabricarse. Si quien haya vendido el producto incumple esta obligación, el consumidor puede reclamar exigiendo daños y perjuicios e incluso puede pedir que se pague la reparación que deba realizarse.

Derechos en compras de segunda mano

En las compras de segunda mano en establecimientos físicos el consumidor también está protegido por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, pero no lo está si la compraventa es entre particulares. En este caso se aplicaría el Código Civil, por lo que cualquier problema debe resolverse judicialmente.

Los productos de segunda mano tienen una garantía mínima de un año pero, si esto no viene especificado en el contrato de compra, ticket o factura, se aplicará el mismo plazo que para los productos nuevos: dos años.

Como es lógico, en las compras de segunda mano no cabe la posibilidad de que el producto se sustituya por uno nuevo si hay alguna incidencia. De esta manera, la consumidora o consumidor solo puede exigir la rebaja del precio, la devolución del dinero o la reparación del producto.

Cómo reclamar los derechos en compras

Si tenemos algún problema en alguna compra, lo primero que debemos hacer es poner una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de la empresa vendedora o, si carece de él, ante el establecimiento en cuestión. Todos los establecimientos comerciales deben poner a disposición de los consumidores y usuarias  hojas de reclamaciones.

En la reclamación el consumidor debe identificar fehacientemente los problemas que tenga el producto, así como la fecha de compra y el precio, para lo que será imprescindible adjuntar el ticket o la factura de compra, así como lo que queremos conseguir: reparación, sustitución, devolución del dinero, etc.

Si pasado un mes el establecimiento no ha dado respuesta a nuestra reclamación, o si esta no ha sido satisfactoria, podremos iniciar la vía del Arbitraje de Consumo si es que la parte vendedora está adherida a este sistema. El Arbitraje de Consumo es un sistema extrajudicial de resolución de conflictos entre empresas y particulares, es gratuito y sus resoluciones son de obligado cumplimiento para las partes. Si la empresa no está adherida a este sistema, podremos iniciar una demanda judicial.

En caso de problemas en una compra, los consumidores y consumidoras también pueden acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, o contactar con una asociación de consumidores como Actora Consumo para recibir asesoramiento especializado.

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